viernes, 25 de agosto de 2017

Tendencias para la Educación a futuro

 Tres tendencias tecnológicas para la educación del futuro


Quedó atrás la época en donde un aula estaba compuesta por un pizarrón, borrador y la información se almacena en cuadernos. Hoy el sector educativo también es parte de la transformación digital y los avances tecnológicos permiten aprovechar los recursos innovadores para mejorar la formación de los estudiantes y profesores. Al respecto opinó para Télam Alejandro Wasserlauf, gerente de Ingeniería en Sistemas para Veeam LATAM.

Alejandro  Wasserlauf
Por Alejandro Wasserlauf

Más allá de las computadoras, pizarrones interactivos y aulas digitales, las instituciones, en especial las de educación superior, utilizan herramientas que hoy en día ofrecen desde un gran número de servicios (inscripciones, bibliotecas digitales, boleta de resultados mensuales) online hasta educación a distancia.

Las escuelas son entornos colaborativos en donde estudiantes, profesores, e investigadores se reúnen para compartir y acceder a una amplia gama de datos, pero mantener la disponibilidad de esa información y que los sistemas funcionen en todo momento se ha convertido en un reto al que muchas instituciones enfrentan.

Mantener los sistemas en funcionamiento es primordial para lograr un balance que asegure brindar una educación completa a los alumnos y además garantizar el funcionamiento interno de las instituciones, que como cualquier empresa, requiere de una infraestructura de IT sólida.

En Veeam queremos compartir tres lecciones para lograr la disponibilidad en el sector educativo:
Nunca se estará completamente protegido, por lo que se necesita pensar primero en "recuperación". Debido a que los factores que amenazan la disponibilidad de datos y sistemas son tan diversos, realmente no hay manera infalible de proteger completamente la institución. En su lugar, debe buscar formas de asegurar que si ocurre una falla, puede recuperarse rápidamente, proteger sus datos contra pérdidas y evitar largos períodos de inactividad.

La meta es la máxima disponibilidad. Contar con un Plan de Recupero Ante Desastres o DRP (Por sus siglas en inglés Disaster Recovery Plan) es clave para asegurar la disponibilidad y continuidad, ya que permite reaccionar ante una contingencia o falla a través de una serie de actividades que se ejecutan para reestablecer las operaciones.

Ejecutar una estrategia de disponibilidad. Las amenazas que enfrentan las instituciones son diversas, por lo que es recomendable seguir la regla 3-2-1, tres copias de los datos, que se almacenan en al menos dos medios de comunicación diferentes, uno de los cuales se almacena fuera del sitio principal.

Al igual que cualquier otra industria, el sistema educativo es consciente de la necesidad de invertir en tecnología; el avance de la transformación digital obliga al sector a sumarse con mayor rapidez a esta tendencia. Por eso, las soluciones de disponibilidad comienzan a ser una obligación para garantizar convertirse en Instituciones educativas siempre disponibles "Always-On".

Por esto, la utilización de medios electrónicos para la gestión y comunicación educativa es primordial, ya sea tanto para ingresar al campus virtual de su universidad, para obtener apuntes de la clase, textos o consultar los resultados del examen de evaluación.

(*) Gerente de Ingeniería en Sistemas para Veeam LATAM.

Tendencias que revolucionan en América


El éxito de los negocios es positivo para el desarrollo de las economías emergentes, como las que se encuentran en Latinoamérica, y en la actualidad está supeditado a su capacidad de evolucionar con la misma rapidez con la que suceden los cambios. Los jóvenes de hoy ya nacen inmersos en esta vorágine, por lo que requieren de competencias diferentes para hacer frente a su realidad. Las escuelas que tengan esto presente serán exitosas, pues su labor final es la preparación de estudiantes hacia el fortalecimiento de su desarrollo personal y profesional.

Para todo lo anterior, un uso creativo e innovador de las herramientas tecnológicas es de gran ayuda. A continuación tres tendencias, apalancadas por las TI, que apoyan al sector de la educación ante los desafíos por venir:

1.Educación centrada en el alumno


De manera reciente ha surgido un nuevo concepto: ‘Powerpupils’, que expone el hecho de que los alumnos ya no se visualizan como sujetos pasivos, sino como agentes fortalecidos que demandan una formación que tenga en cuenta sus características individuales. Es así que la educación actual debe considerar técnicas de aprendizaje “a la carta”; esto es, una educación donde el entorno se adapta a las necesidades del alumno y no a la inversa, y que considere por lo tanto formas renovadas de interacción entre estudiantes y profesores.



Un claro ejemplo de la aplicación de esta tendencia se ve en las aulas de República Dominicana. En una macro-iniciativa impulsada por el Ministerio de Educación (MINERD) y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) del país, y con el apoyo del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU) y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), entre otras, República Dominicana ha comenzado a reinventar la forma en que se da la educación, interacción y colaboración entre alumnos y profesores.

El programa, llamado ‘Transformando la Práctica Docente’, cambia las prácticas de enseñanza tradicionales por un modelo de aprendizaje centrado en el alumno mediante estrategias orientadas al aprendizaje basado en proyectos. Para ello, se apoya en el diseño de nuevas actividades y la inmersión de tecnologías de vanguardia, como Office 365, Skype, OneNote, SWAY y Microsoft Educator Community, entre otras.

Para Ligia Amada Melo de Cardona, titular del MESCyT, las actuales tecnologías facilitan el desarrollo de nuevos entramados que permiten reformular escenarios clásicos y expandir el aula con creatividad. “Gracias a ‘Transformando la Práctica Docente’ nos movemos a pasos agigantados hacia escenarios en los que predomina la generación de propuestas ricas y complejas, tanto desde una perspectiva didáctica como tecnológica.”



2.Enseñanza extendida


Los estudiantes gustan de las nuevas formas de tomar clases. No es fortuito que los cursos abiertos masivos en línea (MOOC, por sus siglas en inglés), que representan la evolución de la educación abierta en internet, estén teniendo gran aceptación. El interés radica en que no hay límite en cuanto a número de personas matriculadas y todo el seguimiento es online.

De igual forma, una de las principales consecuencias que ha traído consigo la explosión de la movilidad en el ámbito de la educación es el aprendizaje móvil (mejor conocido como M-Learning), tendencia que consiste en ofrecer materiales educativos con la facilidad del acceso móvil, lo que abre la puerta a la generación de formatos y contenidos más atractivos.

En esta labor de evolucionar los cursos presenciales y llevarlos al mundo virtual, la nube ha mostrado su valor. La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, en Argentina, es una de las universidades públicas que están ampliando su espectro educativo al añadir cursos virtuales, facilitando a estudiantes y docentes interactuar desde cualquier dispositivo conectado a internet. El Dr. Cesar Humberto Albornoz, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, considera que “hoy es impensable una universidad de calidad que no incorpore herramientas tecnológicas ampliamente difundidas al proceso de aprendizaje e investigación”.

Aproximadamente 4 mil docentes y 50 mil alumnos de la facultad se sumarán progresivamente a esta plataforma, que está gestionada por equipos pedagógicos especializados. Tanto los cursos virtuales de las materias como el soporte virtual a cursos presenciales esta soportado por Office 365, de Microsoft. La integración de actividades desarrolladas sobre objetos de aprendizaje multimedia es un pilar de esta modalidad, que permite a los estudiantes utilizar las mismas herramientas que se emplean en los modernos ámbitos laborales.


3. Reinvención de las formas de interactuar


A nivel global, la democratización del internet y las comunicaciones permite que la información sea un bien común. Ante esto, las escuelas no pueden quedarse en la creación de un núcleo de conocimientos sino que deben ir más allá, para facilitar la generación de ese conocimiento a todos niveles a través de un mayor intercambio y colaboración.

Si esa interacción se expande más allá de las aulas y el aprendizaje, y se emplea para enriquecer la relación que pueden tener los alumnos entre sí al igual que con ex alumnos, profesores e incluso con el importante mundo del mercado laboral, se puede hablar de una reinvención total de la colaboración. Así lo hizo la Universidad Adolfo Ibañez, de Chile con Connect UAI, red social institucional basada en la nube de Azure que conecta a sus usuarios en un entorno digital acercándoles información como publicación de eventos, noticias y bolsa de trabajo a nivel nacional y regional.

“Esta iniciativa nos ayuda a fortalecer la relación con nuestros clientes (empresas y egresados), y nos da la oportunidad de generar alianzas aprovechando las nuevas tecnologías. Además de este gran logro, está el enorme valor que representa el convertir a la UAI en la primera universidad que cuenta con una red social institucional sobre la nube”, señala Rosa Iñiguez, directora de Alumni (área a cargo de la interacción y gestión de la red de egresados) de la UAI.

Está visto que las tendencias tecnológicas no sólo impactan en los ámbitos empresariales ante requerimientos como mayor productividad, agilidad, competitividad y velocidad de respuesta incrementada, entre otros. Si la educación se ha vuelto global, personalizada, transversal, interactiva, abierta y colaborativa, es en gran parte porque su perfil la obliga a permanecer en línea con las necesidades actuales, e incluso futuras, de todo tipo de organizaciones, en las cuales los jóvenes estudiantes de hoy brillarán como profesionales.

La industria educativa cuenta con el apoyo de Microsoft. “Nuestro desafío colectivo se refiere a la escala, a la inclusión de más niños y jóvenes en un proceso de educación transformado que los prepare para los retos de la sociedad contemporánea. En ese sentido Microsoft provee herramientas para la educación y el trabajo del presente y el futuro. Herramientas que fortalecen la productividad, es decir que permiten que exista continuidad en el proceso educativo y en el mundo del empleo, instrumentos con los que se aprende haciendo, y que brindan la plataforma digital que requiere el mundo actual”, concluye Alberto Bustamante, director de Industria de Educación para Microsoft Latinoamérica.

Las seis tendencias claves

TENDENCIAS TECNOLÓGICAS DE LA EDUCACIÓN




Estas son las 6 las tendencias clave que acelerarán la adopción de nuevas tecnologías en las universidades durante los próximos años

El cambio dirigido por los avances de la tecnología está impulsando un nuevo futuro para las organizaciones del sector de la educación.
La necesidad de mejorar el valor y satisfacción del alumnado y empleados a través de la entrega inmediata de la información y adaptada, constituye una prioridad.
A través del Informe NMC Horizon Report, Ricoh analiza las tendencias clave que acelerarán la adopción de nuevas tecnologías en las universidades durante los próximos años:

  1. La creciente ubicuidad de las redes sociales: Los medios sociales se están integrando muy rápidamente en la vida universitaria, actuando como plataformas de formación o como herramientas para articular comunidades educativas. Aunque todavía no está claro cómo acabarán transformando a las universidades, su impacto en el sector de la Educación Superior será muy significativo durante los próximos dos años.
  2. La integración del aprendizaje online, híbrido y colaborativo en la enseñanza presencial es ya una realidad: Un ejemplo es el de la Universidad Estatal de Ohio, donde el claustro del Departamento de Estadística está creando un modelo de aprendizaje llamado ‘HyFlex‘, que aprovecha una variedad de tecnologías en línea, como encuestas interactivas, grabaciones y un canal de comunicación sincrónica durante el tiempo de clase que permite a los estudiantes optimizar el aprendizaje.
  3. Aumento de aprendizaje y la evaluación basada en datos: A medida que los alumnos participan en actividades formativas online, dejan un mayor rastro de información que puede recopilarse y analizar, con el objetivo de personalizar la experiencia del aprendizaje y medir el desempeño, más allá de las pruebas de evaluación tradicionales. Se calcula que en un plazo de entre 3 y 5 años el análisis del rastro que dejan los alumnos –learning analytics– permitirá mejorar las estrategias y procesos de aprendizaje.
  4. De estudiantes consumidores a estudiantes creadores: Los líderes del sector están viendo a sus estudiantes cada vez más como creadores que como consumidores, y la práctica pedagógica en la universidad pasa del simple consumo de contenidos a ‘hacer’ y ‘crear’. Así, para fomentar un clima universitario en el que se anima a los estudiantes a desarrollar pequeñas y grandes ideas, así como llevar al mercado soluciones creativas a los problemas del mundo real, las universidades requerirán espacios y servicios de creación y producción, así como tecnologías como la impresión 3D.
  5. Métodos ágiles para el cambio: Cada vez un mayor número de universidades está incorporando políticas que les permita ser más ágiles y así adaptarse mejor al cambio. No obstante, según el panel de expertos que han colaborado en la elaboración del informe, prevén que el mayor impacto se alcanzará como mínimo en cinco años.
  6. Evolución del aprendizaje online: Aunque durante los últimos años se ha expandido de forma amplia, esta tendencia aun está a varios años de distancia de su máximo impacto. El progreso en learning analytics, adaptive learning y una combinación de herramientas sincrónicas y asincrónicas de última generación, continuará avanzando el estado del aprendizaje en línea.